Convertir JPG a WebP - Reduce Fotos para la Web
Conversor de JPG a WebP
Tamaño máximo del archivo: 20 MB
Tu navegador no puede descodificar este archivo, así que se subirá a nuestro servidor y se convertirá allí. Se borra automáticamente en menos de una hora y se elimina en cuanto descargas el resultado.
Convirtiendo tu archivo…
Tus archivos son privados
Esta conversión se realiza íntegramente en tu navegador: la imagen nunca se sube a nuestro servidor ni sale de tu dispositivo.
Sobre la conversión de JPG a WebP
Esta conversión tiene un único objetivo: aligerar una página web. WebP comprime las fotografías bastante mejor que JPG con la misma calidad visible, y todos los navegadores en uso pueden mostrarlo. Si tu sitio va lento por las imágenes, éste suele ser el cambio con mayor efecto, pero sólo tiene sentido si las imágenes van de verdad a una web.
Cómo convertir JPG a WebP
- 1 Añade el archivo .jpg o .jpeg que quieras publicar en tu sitio.
- 2 Deja la calidad en 90 para un resultado seguro, o bájala a 80 si prima la velocidad de la página.
- 3 Convierte y revisa el ahorro de tamaño que aparece bajo la vista previa antes de descargar.
Cuánto ahorras en realidad
Para una fotografía típica con la misma calidad percibida, WebP queda un 25–35 % por debajo del JPG. En una página con veinte fotos de producto eso suele marcar la diferencia entre una galería lenta y una instantánea, y se refleja directamente en las Core Web Vitals. El ahorro es menor en imágenes ya muy comprimidas, porque queda menos redundancia que exprimir.
Estás recomprimiendo un archivo que ya tiene pérdidas
Un JPG ya ha descartado detalle una vez. Codificarlo como WebP descarta un poco más y, a diferencia de la primera vuelta, el codificador trabaja ahora a partir de artefactos y no de la escena original. En la práctica esto es invisible con calidad 85–90, por eso el control empieza en 90. Por debajo de 75 puedes notar cómo se suavizan texturas finas —pelo, hierba, tela— que el JPG original todavía conservaba.
Cuándo no merece la pena
No conviertas tu fototeca. WebP es un formato de entrega, no de archivo: pasarías horas recodificando originales, perderías un poco de calidad en cada uno y acabarías con archivos que algunos programas de escritorio siguen sin abrir. Lo mismo vale para fotos que envías por correo, imprimes o entregas a un cliente. Convierte lo que va a la web y quédate con el JPG para todo lo demás.