Convertir PNG a SVG - Vectorizado Real, Gratis
Conversor de PNG a SVG
Funciona con imágenes planas: logotipos, iconos, siluetas, dibujos de línea. No con fotografías. Hasta 10 MB, no se sube nada.
Esto parece una fotografía. El vectorizado producirá miles de formas, un archivo mayor que el original y un resultado peor que el de partida. La vectorización sólo ayuda con imágenes planas y de alto contraste.
Trazando formas…
El SVG ha salido mayor que el original. Suele ser señal de que esta imagen tiene demasiado detalle para vectorizarse: prueba con menos colores o quédate con el archivo ráster.
La imagen se redujo antes del trazado para que la página no se congelara. La salida vectorial se mantiene suave a cualquier tamaño, así que rara vez importa.
Tus archivos son privados
El trazado se ejecuta por completo en tu navegador. La imagen nunca se sube, así que los logotipos y elementos de marca que aún no has publicado se quedan en tu dispositivo.
Sobre la conversión de PNG a SVG
Todos los demás conversores de este sitio trasladan los mismos píxeles a otro contenedor. Éste no. Examina la imagen, localiza las fronteras entre zonas de color y dibuja formas nuevas que se aproximan a lo que ve. La palabra «convertir» hace mucho trabajo aquí: esto es un redibujado, y ese solo hecho determina si funcionará con tu archivo.
Cómo convertir PNG a SVG
- 1 Suelta un PNG plano: un logotipo, icono, silueta o dibujo de línea.
- 2 Indica cuántos colores conservar. La mayoría de logotipos se ven mejor con 2 a 6; más colores significan más formas.
- 3 Vectoriza y luego descarga el SVG o copia el código. Cuenta con retocarlo en un editor vectorial.
Las imágenes planas funcionan. Las fotografías no.
El trazado necesita fronteras que seguir: una forma roja que termina donde empieza una blanca. Logotipos, iconos, siluetas y dibujos de línea están llenos de ellas, por eso se trazan limpiamente. Una fotografía casi no tiene ninguna: el color cambia de forma gradual en cada superficie, así que el vectorizador parte el degradado en cientos de bandas finas. El resultado es un archivo varias veces mayor que el PNG, lento de abrir, imposible de editar con sentido y visiblemente peor que el original. Si tu imagen es una fotografía, la respuesta honesta es que ningún vectorizador va a ayudarte.
Lo que obtienes es un SVG de verdad
Esto importa porque muchas herramientas que prometen PNG a SVG hacen algo completamente distinto: cogen tu PNG y lo envuelven dentro de una etiqueta SVG. El archivo acaba en .svg y no es vectorial en absoluto: no escala, no se puede recolorear y al abrirlo en un programa de diseño obtienes un único rectángulo bloqueado. Lo que sale de esta página está hecho de elementos path reales con coordenadas reales. Puedes ampliarlo al tamaño de una valla, cambiar sus colores, editar nodos concretos. Es una aproximación de tu PNG y no la recuperación de un original perdido, pero es vectorial de verdad.
Cómo conseguir un trazado limpio
Parte del PNG más grande y limpio que tengas. Una captura de pantalla de un logotipo arrastra ruido de compresión y bordes suavizados, y el vectorizador sigue fielmente cada temblor; la exportación original se traza mucho mejor. Mantén pocos colores: para un logotipo suelen bastar dos o tres, y cada color extra añade otra capa de formas. Si el fondo es un color en vez de transparencia, quítalo antes, o te quedará un rectángulo grande detrás de todo. Por último, abre el resultado en un editor vectorial y borra los fragmentos sueltos; un minuto de limpieza suele separar un archivo utilizable de uno casi utilizable.