Calculadora de IVA - añadir o quitar el impuesto de un precio
Calculadora de IVA
Qué hace esta herramienta
Añadir impuesto a un precio es aritmética fácil. El error aparece al quitarlo, y es un error silencioso: las cifras parecen plausibles y la factura sigue cuadrando. Esta página hace los dos sentidos y muestra las tres cantidades a la vez, así el fallo no tiene dónde esconderse.
Cómo se usa
- 1 Elige si tu importe ya incluye el impuesto.
- 2 Escribe el importe y el tipo que corresponda.
- 3 Lee juntos el neto, el impuesto y el bruto, y comprueba que el total sea el esperado.
Para quitar el IVA se divide, nunca se resta
El impuesto se calculó sobre el precio neto, no sobre el bruto, así que no es el 20% del total que tienes delante. Con un bruto de 120 al 20%, el neto es 120 dividido entre 1,20. Restar el 20% da 96, cuatro de menos, y nada en la factura te lo advertirá.
| Método sobre un bruto de 120 al 20% | Neto | Impuesto |
|---|---|---|
| Dividir entre 1,20 - correcto | 100.00 | 20.00 |
| Restar el 20% - incorrecto | 96.00 | 24.00 |
El redondeo va en la línea, no en el total
El impuesto se suele redondear por línea de factura y después se suman las líneas. Redondear el total en su lugar puede dejarte a uno o dos céntimos de lo que produce un sistema contable, y en una factura larga la diferencia crece. Si una cifra tiene que cuadrar con los libros de otro, redondea igual que ellos.
Un solo tipo no cubre todo lo que vendes
La mayoría de los países tienen un tipo general y tipos reducidos para cosas como alimentos, libros, medicinas o transporte, y algunos artículos están a tipo cero o exentos, que en una declaración no son lo mismo. Los tipos además cambian por ley, así que consulta la cifra vigente para la categoría en vez de reutilizar la del año pasado.
Precio mostrado y precio cobrado son preguntas distintas
En buena parte de Europa los precios al consumidor deben mostrarse con impuestos incluidos, mientras que los presupuestos entre empresas suelen ir sin ellos. Algunos países añaden el impuesto solo en la caja. Cuando un precio te sorprende, la primera pregunta es bajo qué convención se escribió, no si la aritmética falla.